sábado, 21 de abril de 2018

Ávila, Ciudad de la Mística

Murallas, casas, palacios, templos, conventos, configuran el rico patrimonio artístico de la ciudad, fruto de un enriquecedor pasado histórico protagonizado por las culturas que en ella convivieron. La imagen de la ciudad medieval viene configurada por sus murallas, que en el caso de Ávila son mucho más que una representación simbólica, es el monumento que la explica y la configura. En el siglo XVI la ciudad conoce su máximo esplendor, es la ciudad de la mística y de la espiritualidad, su mejor exponente es Teresa de
Cepeda y Ahumada. Si hacemos un recorrido teresiano iremos del gótico al renacimiento, del manierismo al barroco a través de la vida y obra de su Santa más universal.
Comenzamos nuestro recorrido en el Paseo del Rastro. La Puerta del Rastro es la puerta más moderna, es decir la última en añadirse a la Muralla de la ciudad de Ávila, databa del siglo XII, aunque sufrió varias modificaciones como el arco carpanel que añadió en la parte principal para cobijar a la puerta y que data del siglo XVI.

Nido de cigüeñas en el campanario de una de las innumerables iglesias de Ávila

Vista de las murallas en el Paseo del Rastro


El paseo nos lleva hasta la Plaza de Santa Teresa o Plaza del Mercado Grande, con la Iglesia de San Pedro y un edificio de Moneo que la verdad, no entiendo lo que pinta ni en esta plaza ni en esta ciudad.


Monumento a Santa Teresa



Iglesia de San Pedro



Trasera de la Iglesia de San Pedro


Vista de la Puerta del Alcázar desde la Plaza de Santa Teresa



Entrando por la Puerta del Alcázar llegamos a la Plaza de Adolfo Suárez donde vemos la estatua que dedicaron al que fuera Presidente del Gobierno.


Volvemos al exterior de las murallas y siguiendo la calle San Segundo llegamos a la Puerta del Peso de la Harina, de Los Leales o de La Catedral donde está la Oficina de Turismo en la llamada Casa de Las Carnicerías. Esta puerta de la muralla fue abierta en el siglo XVI, y daba acceso al antiguo palacio Episcopal. En una sala de la casa de las Carnicerías se custodiaba el pote de Ávila, medida de grano que fue utilizada como patrón durante siglos.


Llegamos a la Plaza de La Catedral. La catedral de Ávila se proyecta como templo y fortaleza, siendo su ábside, conocido como cimorro y entestado en la muralla, el cubo más robusto del lienzo oriental.


Considerada la primera catedral gótica de España, se erige sobre los restos de un primitivo edificio dedicado a El Salvador, siendo en el año 1172 cuando Alfonso VIII decide la ampliación de la fábrica anterior, encargando los trabajos al maestro de obras francés Fruchel. Éste será el encargado de comenzar la consolidación del actual edificio, en estilo románico de transición al gótico, interviniendo en la realización del ábside o cimorro, construido en granito "caleño" sangrante, de la girola (que conserva los primitivos ventanales románicos), del primer cuerpo del crucero y del cimiento de los muros en piedra "caleña".








Aquí y con un guía oficial, nos dirigimos a la Iglesia de San Juan Bautista donde se dice que fue bautizada la Santa.


Desde allí nos dirigimos a la Plaza Mayor o Plaza del Mercado Chico donde se encuentra el Ayuntamiento.


Continuamos nuestra ruta hasta la iglesia Basílica de San Vicente, modelo del románico en Ávila. Su planta de cruz latina tiene tres naves y un brazo de crucero y cuenta con una tribuna sobre sus naves laterales.


En este punto disfrutamos de unas fantásticas vistas de otro tramo de la muralla.


Llegamos al Palacio de los Verdugo. Data del siglo XVI y en la actualidad alberga la Secretaría del Grupo Ciudades Patrimonio de la Humanidad, el Archivo Municipal y el Área de Patrimonio.


Patio interior de la Casa de los Verdugo.


De camino al Convento de Santa Teresa, llegamos a la Plaza del Corral de las Campanas. Torreón de los Guzmanes, hoy sede de la Diputación y a la izquierda el Palacio de los Superunda, también conocida como la Casa de los Caprotti.


En la misma plaza el monumento a San Juan de la Cruz.


Llegamos al Convento de Santa Teresa levantado sobre el solar que ocupó la casa natal de Santa Teresa. En La cripta del templo está ubicado el Museo Teresiano.



¡¡Hora de comer!! Me habían recomendado el Restaurante El Almacén, a 5 minutos en coche. Excelente la comida y el servicio. ¡¡Recomendable!! Comí unas judías de Navalonguilla, entrecot con salsa de hongos y una selección de minipostres, ¡¡todo espectacular!! 





A dos minutos andando la mejor vista de la ciudad amurallada desde su exterior, desde los 4 Postes que según la tradición fue aquí donde, siendo niños, Teresa de Jesús y su hermano Rodrigo fueron detenidos por su tío cuando proyectaban viajar a tierras de infieles para morir martirizados​ y donde la santa, quitándose las sandalias, pronunció la famosa frase "De Ávila, ni el polvo".



Andando por el zigzagueante paseo que se ve a la izquierda de esta última foto, necesario para bajar la comida ;)) llegamos a la Puerta del Carmen, puerta que fue construida en el siglo XIV para facilitar la entrada y salida de carros. Está protegida por dos cubos cuadrados, y esa estructura de torres cuadradas hace pensar en una muralla romana anterior a la medieval. La puerta se encuentra situada en el lugar donde hubo un convento de carmelitas calzados, del que actualmente sólo queda la espadaña.


Aquí di por concluida la visita a esta preciosa e histórica ciudad pero no pude resistirme a unas fotos nocturnas que dejo a continuación.







En este paseo nocturno en el restaurante El Portalón en la Plaza del Mercado Chico, disfruté de una caña y una tapa. 2,50€.



Espero os haya gustado y os sirva de ayuda en vuestra visita a Ávila. ¡¡Buen viaje amigxs!!


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