sábado, 21 de abril de 2018

Toledo, Ciudad de las tres Culturas

Toledo, la Ciudad de las tres Culturas, declarada Patrimonio de la Humanidad, no nos permite elegir entre las fuentes de su cultura y su historia: toda ella es mezcla de tiempos y pobladores, de culturas y religiones, todos los estilos están en sus monumentos, todas las actividades seculares se representan en ella y su visita engrandece el alma, la inteligencia y la cultura. Toledo no deja indiferente y se nos clava en la memoria como el lugar al que
volver siempre y que nunca terminaremos de conocer.
Comenzamos nuestra visita en el auténtico corazón de la ciudad, la Plaza de Zocodover.



Arco de la Sangre. Su inquietante nombre se debe a que la capilla que había sobre él era sede de la cofradía de la Preciosa Sangre de Cristo que atendía a los que iban a ser ajusticiados, bien en la propia plaza, bien en el Brasero de la Vega junto a Bisagra.


Bajando las escaleras del arco, estatua de Miguel de Cervantes en una calle con varios restaurantes y bares de tapas.


Volviendo a Zocodover, subimos la cuesta de Carlos V y llegamos al Alcázar. En la colina más alta de la ciudad, con 548 m, domina el horizonte la solitaria mole rectangular del Alcázar. El actual edificio fue mandado construir por el emperador Carlos V, para tener una residencia digna de tal monarca. Para ello se destruyó casi por completo el anterior castillo medieval, aunque en la fachada oriental quedan estructuras almenadas. Cada fachada del edificio determina artísticamente el momento en que se realiza, dentro de las diversas fases del Renacimiento español.


Desde aquí tenemos unas magníficas vistas del Castillo de San Servando y la Academia de Infantería.

Castillo de San Servando. Se inició su construcción como monasterio en 1024, en tiempos de Alfonso VI. En 1088 se convirtió en alcázar debido a la amenaza del reino cristiano y a las posibles entradas de los musulmanes por el puente de Alcántara.


Academia de Infantería. La academia fue creada con el nombre de Colegio de Infantería en Toledo, en 1850. El 17 de octubre de 1875, tras haber sido trasladada temporalmente a Madrid, se instaló en el Alcázar de Toledo.​ Desapareció en 1882 al ser absorbida por la recién creada Academia General Militar, pero volvió a constituirse como Academia de Infantería cuando la Academia General Militar fue disuelta en 1893.

Volviendo a Zocodover y tomando la calle Comercio llegamos a la Plaza del Ayuntamiento donde destacan el propio edificio consistorial, el Palacio Arzobispal y sobre todo la catedral.

Ayuntamiento de Toledo


Palacio Arzobispal


Catedral de Toledo. Desde 1088 la Iglesia Mayor toledana tiene el reconocimiento de catedral primada sobre las demás del reino. La construcción del actual edificio empezó en 1226 bajo el reinado de Fernando III el Santo. La planta del templo es, pues, de cruz latina, llamada de salón, por estar inscrita en el plano de un rectángulo. El alzado marca la cruz, creando una forma vertical triangular, ya que la nave central y el transepto tienen mucho mayor anchura y altura que las naves laterales, siendo las naves exteriores las más bajas.





Ya después de comer y una siestita en el hotel Domus Plaza Zocodover donde me alojé (por cierto muy recomendable, muy céntrico y la relación precio-calidad excelente), un buen paseo bajando por la calle Armas y tomando las escaleras mecánicas, se llega al Puente de Alcántara cuyo origen se remonta a época romana, si bien su primera noticia en crónicas históricas data del año 788.



Un bonito paseo junto al río Tajo nos lleva hasta el Puente de Azarquiel, donde tenemos esta preciosa vista de Toledo con el Tajo en primer plano y el Alcázar coronando la Ciudad Imperial. Una vista que te deja sin palabras.


Cruzamos el puente llegamos a una rotonda, la cruzamos hasta la siguiente donde tenemos a la izquierda la Puerta de la Bisagra y a la derecha el Hospital de Tavera.

Hospital de Tavera. Importante edificio de estilo renacentista construido entre 1541 y 1603 por orden del cardenal Tavera.


Puerta de la Bisagra. Uno de los símbolos de la ciudad, fue inicialmente erigida hacia 1550 en el lugar donde se levantaba una anterior puerta de origen árabe. Presidida en su fachada norte por el soberbio escudo imperial de Carlos V acompañado en ambos lados por relieves de reyes sedentes, la Puerta de Bisagra posee dos cuerpos separados por una plaza de armas.


Cruzando por la Puerta de Alfonso VI llegamos a la Iglesia de Santiago el Mayor


Por la calle carretas, llegamos a la Puerta de Alarcones, Sus orígenes son visigodos y durante la época islámica llegó a ser una de las principales puertas de la ciudad por la que entraban los visitantes más ilustres. 



Aquí di por concluido el primer día en Toledo, me quedaban por visitar todos los espacios a los que se tiene acceso comprando la pulsera (9 €). Estas visitas quedaban para el día siguiente, os las dejo en este post 

¡¡Buen viaje amigxs!!



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