jueves, 27 de septiembre de 2018

Oviedo, la Vetusta de Azorín

Había ganas de volver a Oviedo, una ciudad en la que ya había estado por motivos laborales pero que por falta de tiempo no había tenido la oportunidad de "patear". Un día se quedaría corto solamente para descubrir las innumerables obras escultóricas que adornan sus calles, parques y plazas, que decir de su casco histórico. En definitiva, un día fantástico en una ciudad, capital del Principado de Asturias que es
imposible que defraude a nadie.

Bajando por la calle Uría, mi primera parada fue en el Campo de San Francisco donde me topé con la primera obra escultórica...la torera del escultor Mauro Alvarez Fernández.


Muy cerquita tenemos la plaza de la Escandalera con el famoso relos del edificio de Caja Astur que hace sonar con sus campanas cada hora el "Asturias patria querida". En dicha plaza podemos ver las estatuas de "los Asturcones" creadas por el grupo escultórico de Manolo Valdés.


En la misma plaza tenemos "la maternidad" de Fernando Botero


A pocos metros de esta plaza tenemos el Teatro Campoamor, en el que se entregan cada año los prestigiosos premios Príncipe de Asturias


Junto al Teatro en el inicio de la calle Pelayo vemos la escultura "culus monumentalibus", conocida popularmente como "el culo"...¿por qué será? :). Es obra de Fernando Úrculo ¿casualidad el apellido? Junto al Teatro también podemos contemplar a "la bailarina"


Continuamos por la calle Pelayo y nos topamos con "el diestro", obra de Miguel Ortiz Berrocal


Al fondo vemos la cúpula de la iglesia de San Juan del Real que ostenta el título de basílica menor desde el año 2014.



Junto a su fachada principal, "D. Luis Riera Posada, alcalde de Oviedo", obra del escultor asturiano Mariano Linares


Retomamos nuestros pasos para dirigirnos de nuevo a la plaza de la Escandalera. Por la calle San Francisco llegamos a la plaza Porlier donde tenemos el Palacio de Camposagrado, actual sede del Tribunal Superior de Justicia de Oviedo y la escultura "el viajero", de Eduardo Úrculo. Las casetas y barriles que se ven en la foto de la escultura se deben a que mi visita coincidió ¿también casualidad? ;) con las fiestas de San Mateo.



De ahí a la catedral un paso


Plaza del Ayuntamiento con su magnífica casa consistorial


Una vez en el casco histórico está todo cerca. De aquí nos dirigimos a la Plaza del Fontán, una bonita plaza rectangular con sus floridos balcones y sus bares y terrazas


Junto a ella, la plaza de Daoíz y Velarde con la escultura "las vendedoras del Fontán". Este día había mercadillo


En la plaza Trascorrales nos encontramos con las esculturas "Pescadera" y "el vendedor de pescado". Como decía al principio de este post, es imposible pasear por las calles de Oviedo sin encontrarnos con esculturas



También en esta misma plaza, la escultura "la lechera"


Plaza del Paraguas, no se complicaron mucho al ponerle nombre ¿no os parece? 


Hora de comer y lo hice en el restaurante "El Reloj de Porlier", me decidí por dos platos típicos asturianos, el cachopo y arroz con leche...excelente la comida y el personal



Como estaba cerca, después de comer volví a la plaza de la catedral donde se encuentra la escultura de "la regenta", personaje principal de la obra de Azorín


A la vuelta del restaurante "el reloj de Porlier" en la calle Ramón y Cajal, la Universidad de Oviedo



Aquí di por terminada mi visita a esta bonita ciudad. Os dejo los links de mis otros recorridos en estos cinco días fantásticos en Asturias a la que prometo volver más pronto que tarde. Espero os sirvan de ayuda en vuestro viaje a esta acogedora tierra

¡¡Buen viaje amigxs!!


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